19 ene. 2013

Nueva York ciudad inagotable



         Desde donde se venga y por donde se venga Nueva York jamás será la misma ciudad de la visita anterior. Se podrá llegar en avión por cualquiera de sus tres aeropuertos , por autobús un viernes de intenso tráfico, o por un largo túnel subterráneo  a través del tren. Esta vez todo será diferente , todo será distinto excepto a una cosa, que nunca cambia, la sensación de asombro después de poner el primer pie en la isla de Manhattan.


          La línea de autobuses Fung-Wa es la opción más barata para entrar a Nueva York, parte desde varias ciudades  y su bajo precio hace que se olvide el riesgo de viajar con ellos. No llega al corazón de Manhattan como otras pero se puede aprovechar la ocasión para entrar por el famoso Barrio chino y ahorrarse el tiempo que implica atravesar la ciudad en un día de tráfico. Con sus calles llenas de tiendas por todos lados se puede conseguir todo lo que sea hecho en China a precios muy bajos. Las imitaciones de productos costosos abundan y las diferencias con los originales son insignificantes, como la de un reloj adquirido por un amigo  que dejó de funcionar a la media hora o  una colonia  en la que el vendedor se equivocó y le vendió un frasco de  agua con jabón. Visitarlo nunca deja de ser interesante, la china es solo una más de las culturas que conviven en Nueva York. Desde allí se puede coger el metro y llegar a cualquier rincón de la ciudad.

         A los famosos les encanta Nueva York por ser una ciudad donde pueden pasar desapercibidos y llamar menos la atención, y a la gente le encanta Nueva York, entre otras cosas, por ser una ciudad donde se pueden tropezar  fácilmente con famosos. Dicen que los verdaderos Neoyorquinos  nunca se sorprenden al ver una celebridad. Sea cierto o no cuando me tropecé con Antonio Banderas no fue sino hasta el día siguiente que caí en cuenta que aquel rostro familiar no era de ningún conocido difícil de recordar sino del protagonista de La Máscara del zorro. De todos modos si se anda en la busca de famosos en los musicales de Broadway siempre hay alguno como por ejemplo Julia Roberts interpretando algún papel en una obra.

                 La jungla de concreto deslumbra e impresiona es cierto, pero también atosiga y cansa, este  problema los neoyorquinos lo resolvieron desde hace mucho tiempo con la creación del central Park en el siglo XIX cuando convirtieron una zona pantanosa y sin árboles en uno de los parques más famosos del mundo. Ubicado en pleno centro de la ciudad se encarga de darle equilibrio a toda esa masa de rascacielos diseminados por todas partes. Tan valioso para el ejecutivo, el mendigo , el taxista, el niño o el turista  es el punto de encuentro por excelencia. Una de mis actividades favoritas es recorrerlo en bicicleta.
                 De todos los sitios emblemáticos de la ciudad,  es quizás Times Square el más emblemático de todos, famoso por su dinamismo las 24 horas los 7 días de la semana es donde se producen los musicales más importantes. Sus enormes vallas de publicidad alumbran día y noche, y es uno de los lugares más concurridos  sobretodo para pasar el 31 de diciembre. Conseguir un puesto no es fácil, la tarea exige presentarse desde las dos de la tarde a temperaturas de invierno para poder presenciar a las doce en punto la gigantesca pelota cayendo que  anuncia la llegada del nuevo año.  Hay otros que prefieren alquilar una de las habitaciones de los Hoteles adyacentes con vista al show a pesar de pagar los 4000 dólares que cuesta como mínimo la  noche.  Otra opción para esperar el año Nuevo es ver los fuegos artificiales desde el Central Park, con tan solo llegar 20 minutos antes de que se acabe el año es más que suficiente.

         Más allá de ser la ciudad que nunca duerme Nueva York es la ciudad que nunca de trabajar. Si el 31 de diciembre la gente salía a las calles hasta horas de la  madrugada a celebrar, el 1 de enero fue un martes tan normal y corriente como cualquier otro martes del calendario. Todo funcionaba a tiempo completo, fue difícil encontrar alguna tienda, museo o restaurante cerrado por ser feriado.

         El recién inaugurado museo de los rascacielos en la parte baja de Manhattan es una pequeña exhibición de la historia de los edificios más altos del mundo desde la pirámides de Egipto. Hubo momentos en que Nueva York era la cima del mundo, con edificios como el Empire State, la torre Chrysler o el Rockefeller, las demás ciudades le llegaban apenas a la cintura. Pero eso fue hasta finales del siglo XX cuando las ciudades asiáticas le quitaron  el mando. De los diez edificios más altos del mundo, 8 están en Asia. Ciudades como Taipei, Shangai y Hong Kong llenan la lista  que lidera Dubai con cierta ventaja sobre el segundo puesto. Este año 2013 Nueva York ocupará el segundo lugar cuando se inaugure la Freedom tower que está siendo construida en el mismo lugar donde se erigían  las desaparecidas torres gemelas. Hacer edificios más altos hoy en día es un capricho no un negocio.

            Julio Cortazar en una entrevista cuando se refería a Paris decía que prefería ser  nada en una ciudad que lo es todo , a ser todo en una ciudad que no es nada. Y sí, Cortazar detestaba profundamente a los EEUU por razones netamente políticas, tanto que se negó siempre a visitarlo, pero aun así jamás se pudo resistir a visitar Nueva York. Supongo que al final a Cortazar, siendo ya en ese momento una celebridad literaria mundial, no le importó ser todo en otra ciudad que lo es todo.  

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