20 feb 2012

Un mentiroso de verdad


    No me molesta que me mientan, me molesta que me engañen. Si la persona con la que estoy hablando , es decir mi interlocutor, me está contando una historia que se aleja de la verdad pero que  me entretiene y logra que piense en ella después de algún tiempo, no me molesta. Ahora si mi interlocutor es de esos que mienten y no logran ni entretener ni contar algo que valga la pena recordar más adelante así sea irreal , me molesta, me irrita ,me parece una falta de respeto.

      Cuando tenía 16 años y acababa de recibir mi permiso para manejar hasta las 8:00pm (jamás me imaginé  que en algún momento iba a maldecir el simple hecho de trasladarme en un vehículo)  cualquier escusa era valida para sacar el carro, una de ellas era  llamar a mi amigo Jason Rafael para ir a Kings Pizzas en el pueblo de El Hatillo. Era un local atendido por su dueño quien se encargaba de hacer casi todo el proceso: te recibía , preparaba  las pizzas,  cobraba,  y mientras la pizza  se horneaba te entretenía.

     Como a la hora  que íbamos no había casi nadie, podíamos disfrutar de nuestras pizzas en la pequeña barra que el escaso espacio le había permitido anexar.  La primera vez no nos habíamos dado cuenta  y ya teníamos montada una conversación con él dueño , empezó con un cuento de que  había querido ser jugador de Béisbol profesional pero que lastimosamente una lesión lo obligó a retirarse, y por ahí nos enganchó. ¿Y cómo no creerle? ¿Qué niño aficionado al deporte no sueña en algún momento con convertirse en profesional?.

      Volvimos a ir , pero esta ves el dueño abuso de nuestra ingenuidad, ya se le había olvidado su ambición por jugar béisbol profesional , esta vez nos contaba que uno de sus trabajos previos había sido en una agencia de modelaje .“Si chamo yo era amigo de todas esas modelos , ellas eran buenísimas con uno pero bueno tu sabes yo tengo mi esposa y había que ser serio, había que alejarse de eso. Te lo juro”.

      Ya después confirmamos que todas las cosas que decía no tenían ninguna cercanía con la realidad. Primero porque para seguir impresionándonos tenía que ir más allá todo el tiempo , y después porque como le ocurre a todos los mentirosos  torpes  que sus mentiras se cruzan y se contradicen. El cuento de jugador profesional lo repitió más adelante idéntico solo que ya no era el béisbol sino el futbol , y la lesión  que  acabó con su carrera se trasladó de la muñeca a la rodilla. Incluso hasta  llegamos a descifrar su modus operandi, luego de cada mentira, agregaba fulminantemente : ”Te lo juro”. - Si mi pana yo iba directo a las grandes ligas te lo juro! -

      La mentira es el único privilegio del hombre sobre todos los  demás animales , decía Fiodor Dostoievsky en Crimen y Castigo. La literatura, el cine no son más que exquisitas mentiras , son mentiras saludables fabricadas por seres humanos; pequeñas grandes o medianas, pero que nos nutren y al mismo tiempo nos dan herramientas para combatir el aburrimiento de la cotidianidad, que nos impulsan  a  mejorar  nuestra vida. Ese tipo de mentiras no me molestan.