17 feb. 2013

Conversatorios felices





Escuchar a cualquiera de mis escritores preferidos es un placer que me permito por lo menos 5 veces a la semana. Gracias al nuevo servicio ininterrumpido de Internet  de Intercable he podido conseguir entrevistas de Fuentes, Vargas Llosa , Cortázar , Borges y muchos otros más; cada uno de ellos conversando con un entrevistador que va desde lo más mediocre y farandulero, como los que le preguntan a Vargas Llosa por el golpe que le dio en la cara a Gabo en los setenta, hasta los más auténticos,  serios y brillantes como Leonardo Padrón y Soler Serrano quienes realizan una meticulosa investigación de sus entrevistados y rompen el molde de las preguntas prefabricadas. 

Esta semana fui mucho más dichoso que las anteriores. Conseguir una buena entrevista de mis escritores preferidos es algo grandioso,  ahora al encontrar una conversación entre dos de ellos la dicha va más allá.

Ocurrió con Héctor Abad y Vargas Llosa. Desde hace mucho supe que habían tenido una conversación pública en el Hay festival de Cartagena de hace un par de años, pero fue hace algunos días que la encontré  grabada en la página oficial del evento. En ella se tratan temas como el rumbo de América latina, favorable en general exceptuando países como el mío; la importancia de la democracia como sistema de gobierno menos malo conocido hasta el momento, pero que garantiza la libertad del individuo; el papel del intelectual en nuestros días y del como la buena literatura  logra transformarnos en mejores personas.

El recién fallecido Carlos Fuentes no fue la excepción. Su conversación fue con Juan Gabriel Vázquez y Santiago Gamboa, dos gigantes de la literatura latinoamericana contemporánea. Uno de los temas centrales fue la gestación del boom latinoamericano, del como un grupo selecto de escritores (Fuentes, Vargas Llosa, Cortazar y Gabo) se encargaron de brillar y darle luz a una literatura que rompía los moldes de si misma para empezar a ser universal.  Temas actuales como el narcotráfico y la violencia que azota a México también se trataron.

Leonardo Padrón en su crónica sobre el Hay festival de Cartagena de este año se hacia la pregunta sobre si este tipo congresos causan suficiente  fuerza y ruido como para cambiar el mundo. Ciertamente no. Lo cierto es que en una época donde el acceso a la información es cada vez más amplio y de fácil acceso pero también más mediocre y pobre, conseguir este tipo de archivos gratuitos no tiene precio. Y yo, quizás , miembro de esta generación que se crió con la Web 2.0, debería dedicar más tiempo y esfuerzo para leer a mis escritores preferidos que para escucharlos.


Conversación Vargas LLosa Hector Abad: 

http://www.hayfestival.com/p-1756-mario-vargas-llosa-in-conversation-with-hector-abad-faciolince.aspx?skinid=16

Conversación Carlos Fuentes , Santiago Gamboa, Juan Manuel Vazquez:

http://www.hayfestival.com/p-4220-carlos-fuentes-in-conversation-with-juan-gabriel-vasquez-and-santiago-gamboa.aspx?skinid=16



11 feb. 2013

El juego de la fortuna




Que a uno le guste el cine y no contribuir con la piratería en Venezuela es algo realmente difícil. Desde que cerraron todos los locales de alquiler de películas cuando dejaron de ser rentables la única alternativa es , grabarlas en la televisión o recurrir a Netflix.

Netflix es un sistema de alquiler de películas vía Internet en el que se descargan tal cual como si estuvieran en  youtube, cuesta alrededor de 50 bolívares mensuales  y el acceso es ilimitado. Para otros países en que  lleva tiempo funcionando la oferta de películas es bastante amplía, sin embargo en Latinoamérica va un poco más allá de lo que ofrece Venevisión con su cine millonario. Claro que es un alternativa , sobre todo para películas clásicas que son fáciles de encontrar, pero cuando a uno le surge un capricho o una obsesión de ver alguna como me pasó con MoneyBall  ¿Qué hacer?.

Por fortuna DirecTV hace algunos años desarrolló un nuevo decodificador  que graba automáticamente cualquier elemento de su programación y su capacidad es bastante grande. Fue así que cuando vi que HBO iba a pasar Moneyball que no dudé en programar la grabación  para verla en cualquier momento que tuviese libre.

El momento no pudo ser más oportuno , venía de regreso del estadio de baseball y acababan de eliminar a mi equipo los leones del Caracas. El partido estuvo bueno, no cabía un alma en el estadio, pero simplemente los leones no batearon y un equipo que no hace carreras no gana y como no ganaron ese partido quedaron eliminados y no pasaron a la final.

En MoneyBall Brad Pitt protagoniza la película interpretando al gerente  general de los atléticos de Oakland Billie Bean, un equipo que lo toca enfrentar la perdida de sus jugadores más productivos con el bate, aquellos que pueden producir carreras y ganar juegos. La idea de Billie Bean (Brad Pitt) es  cambiar el estilo de juego radicalmente , hacer una revolución pues, ser el primero en llevar acabo otra manera de jugar el Baseball.

Pero para ganarle a los Yankees no puedes jugar como los Yankees y menos tratándose de un equipo que puede resolver sus problemas a punta de realazos.  Para ser un David que le gane a un Goliat hay que pelear de otra manera. Se trata de inventar una estrategia diferente. Para ganarle a los Yankees hay que tomar decisiones difíciles , llevarse a gente por el medio, arriesgar, arriesgar y arriesgar. Arriesgar  para obtener un resultado extraordinario o deficiente: todo o nada.

Por resultado se mide el desempeño (me lo enseñaron en productividad y medición del trabajo), se puede trabajar como un esclavo, 24 horas al día, 7 días a la semana pero si el resultado no es bueno, chao: estas botado. Business is Business. ¿Qué es lo que determina el éxito? ¿Qué tan cerca está  el éxito del fracaso? ¿Qué tan fuerte es el papel del azar? ¿Es el dinero la verdadera y única remuneración y recompensa ? Por todas estas preguntas es que vale la pena ver Moneyball.