11 nov. 2012

Hacer ejercicio en la autopista





           La manera más fácil de salir de Caracas sin tener que salir literalmente de ella, es yendo a montar bicicleta en la cota mil, lo domingos, entre la mañana y el mediodía. La avenida Boyacá, una de las principales arterias viales de la ciudad, deja de serlo en ese horario, y se restringe el paso de vehículos para que más de 15000 caraqueños de todas partes converjan para ejercitarse.
           La autopista bordea la ciudad de este a oeste y sirve como frontera entre lo urbano y el parque nacional cerro Ávila.  Viéndola de lejos pareciera como si la hubiesen construido  pegada a la falda de la montaña , pero recorriendo sus 15 kilómetros (siempre y cuando no sea en carro) es posible detallarla y ver los inmensos pilotes que la sostienen ciertos tramos y darse cuenta que es una obra de gran envergadura.  
          Una vez montado en ella por un lado aparece la montaña como una pared y del otro la ciudad se esconde detrás de la vegetación, hay partes en que no se sospecharía que detrás se esconde una metrópoli de casi 10 millones de habitantes.
             Recorriéndola pasa algo que sucede muy pocas veces en la ciudad : hay orden. Los que van en sentido oeste utilizan el canal derecho , los que van en sentido este el izquierdo, y los que trotan van por el hombrillo. Hay espacio para todos, rara vez algún animal se mete en contraflujo irrespetando las normas. Después están los que quieren hacer Rapel  que se lanzan aprovechando  la altura que hay a nivel de sebucán.
            En mi caso voy a montar bicicleta. Por la inseguridad que azota a la ciudad , difícilmente podría hacerlo tranquilo en otro lugar que no sea ese. Por otro lado lo más importante es que no hay carros y sin ellos tampoco humo ni ruido.  Quizás suene un poco ingenuo decir que estoy a salvo de la inseguridad en la cota mil, pero al ver pasar la patrulla que la recorre (único carro además de la ambulancia) y las alcabalas en cada una de las entradas y salidas de la autopista; puedo engañarme y creer que no me van a atracar o secuestrar.
           Montar bicicleta en la cota mil es disfrutar de la Caracas que quisiera vivir por dos horas : sin carros , con orden , seguridad , limpieza y convivencia. Actividades como esta valen muchísimo para los caraqueños y no cuestan nada.











No hay comentarios:

Publicar un comentario